Review: The Playboy Club S01E01

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La serie que nos da a conocer los inicios de las conejitas se estrenó recién. Crímenes, romances, música y bailes son la tónica de esta nueva apuesta. Tras el salto, todos los comentarios del primer capítulo, para que vean si les tinca.

Hace varios meses que venimos hablándoles de The Playboy Club, la nueva serie de la NBC que nos sitúa en los años 60, específicamente en Chicago y en los clubes nocturnos que tenían lugar en esa época. El nacimiento de las conejitas y todo lo que ellas vivían tras bambalinas es en lo que se centra la historia. Pero a ver, vamos con los detalles más específicos.

La protagonista es Maureen (Amber Heard, actriz a la que sólo conozco por su minúsculo papel como la zombie 406 en Zombieland). Ella es una conejita novata que llega al club Playboy para ser la vendedora de cigarros, y de inmediato llama la atención de los hombres del lugar. Uno de ellos es Nick Dalton (Eddie Cibrian), una especie de personaje picado a Don Draper (pero MAL), quien usa ternos todo el día y fuma cigarros de manera “elegante”. Él es un abogado ascendente y portero del club y, claramente, “el mino” de todo el asunto.

En este primer capítulo comienzan al tiro los problemas para Maureen. Resulta que en su primera noche de trabajo como conejita, se ve acosada por un tipo que intenta aprovecharse de ella. Tras una dura pelea, ella le manda una patada con su taco justo a un costado del cuello. Obviamente el tipo muere, pero lo terrible viene después, cuando el fake Don Draper, quien fue testigo del episodio, le cuenta que el acosador era nada menos que uno de los integrantes más brígidos de la mafia de Chicago.

Desde ese momento, Maureen y Nick Dalton se hacen “amigos” y como que tienen onda onda. Obvio, matar a alguien y tirarlo al río es algo que te obliga a crear un romance. A quién no le ha pasado. En fin, Maureen muere de estrés y el resto de las conejitas la cachan al tiro porque anda en otra y con cara de “me van a matar, me van a matar”. Pero la que más comienza a sospechar de ella es Carol-Lynne, la conejita más antigua del lugar, quien viene a ser la bitch de la historia.

Eso en general con la trama. Es una historia simple, pero se nota que hay hartos cabos sueltos por solucionarse. Por ejemplo, algo raro hay entre el fake Don Draper y el tipo que murió, ya que él después mantiene conversaciones medio turbias con la gente que anda buscando desesperadamente al jefe de la mafia.

En otros aspectos, los vestuarios están choris, pero hasta por ahí no más. Como que me dio la impresión que las chiquillas estaban más disfrazadas de conejitas y no que fueran las the real, porque sus trajes se parecían mucho al que usó Bridget Jones cuando pensó que iba a una fiesta de disfraces. En fin. Pensamientos random de la vida.

Lo que sí me encantó fue el ambiente que se crea dentro del club. Es bacán, porque al menos yo desconocía los inicios de las chicas Playboy; para mí siempre fueron las minas que aparecían en pelota en las revistas o películas porno y fin. Por eso me gustó conocer el ambiente que se vivía en el Club Playboy de los años 60, con bailes, música de la época y hasta Tina Turner por ahí metida.

Y ahora la gran pregunta: ¿es una serie recomendable? La verdad es que a mí me entretuvo un rato, pero tampoco la encontré la gran cosa. Series clones de Mad Men hay por montones y de seguro las hay mejores. De todas formas, hay que considerar que éste recién es el primer capítulo y, aunque le fue como el hoyo en audiencias y a mí me dio sueñito en algunas partes, reconozco que tiene consistencia y una mezcla de ingredientes que pueden llegar a enganchar si los saben desarrollar bien.

Por mi parte le daré una oportunidad con el segundo capítulo, a ver si me entusiasma más. ¿Ustedes ya la vieron? Recibo opiniones al respecto, y si no la han visto, los invito a pasearse por Cuevana, total si no les gusta serán sólo 42 minutos perdidos de sus vidas.

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CEO de The Pocket. Amo los perritos, la comida y dormir.