Notas sobre la primera temporada de Girls

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El domingo pasado, se emitió el último capítulo de la temporada inicial de la serie Girls. ¿Me gustó? ¿La odié? ¿La amé? ¿Shoshanna es la mejor de la galaxia? Vamos por parte.

Primero, debo dejar claras dos cosas. Una, soy hombre. Wow. Podrían haberlo deducido por mi nombre, pero prefiero decírselos y así despejamos dudas de entrada.

Dos, este post puede tener spoilers. Trataré de que tenga pocos o casi nulos, pero necesito evocar a ciertos momentos para que los puntos sean claros y fáciles de entender. O sea, si no has visto la serie, mejor detente y lee este otro coso. Si la viste, entonces sígueme por este mágico y girly camino. Go.

- Girls es para niñas. Sí. Muchos pueden decir que el público masculino puede sentirse incluido y todo, pero no. Está hecha, pensada y tiene alma de niña. Pero ojo, no por eso deja de tener efecto en nosotros. Ah. Es diferente la cosa.

- Los personajes son la raja. Algo exagerados en sus estereotipos, pero la raja. Se nota la naturaleza de cada personalidad. Se nota lo que piensan y sienten y, mucho más importante, de qué modo lo hacen.

- Hannah. Ay, Hannah Bannana. Me caes bien. La raja. Eres divertida, despistada y guapita de formas especiales. Tienes miedo, pero estoy seguro que todas las chicas de tu edad (y de muchas otras edades) también tienen. ¿Lo la raja? Que tratas de seguir avanzando y, aunque a veces das pasos medios weones, eres seca.

- Shoshanna es la mejor. La amo. Shosh, te amo. Eres tan bakán, tierna y buena ondi que te amo. Yo me caso con Shosh y sigo sin entender al weón que no quiso hacerlo con ella porque era virgen. Awenao. La vendiste.

- La amistad entre la minas es extraña, amorosa y medio psicópata. Como les dije antes, soy hombre, entonces ese terreno de la amistad entre minas nunca lo había vivido. Es bueno verlo. Es bueno hacerse una idea. Aprendí harto.

- En ese mismo punto, uno con Girls aprende. Yo aprendí varias cosas y muchas otras me hicieron click. El rollo de ser virgen, el problema de no cachar para dónde va tu vida o la simpleza de tenerlo todo y no saber porqué sigues medio mal (sí, Marnie, hablo de ti).

- Lena es maestra. Lena Dunham, quien escribe y dirige la serie (al menos la mayoría de los episodios) es seca. Escribe tan bien los guiones, que uno no siente que lo fueran. Es tan cotidiano, tan poco esperable, tan fresco y natural, que, a ratos, uno se olvida que está viendo una serie y siente como si alguien le estuviera contando sus propios problemas.

- La música. Todos los capítulos terminaban bakanmente musicalizados por una canción que caía de cajón al sentimiento reflejado en pantalla en los últimos cinco minutos del episodio.

- Los hombres somos así y es raro darse cuenta. Adam es enfermo. Pero también es tierno. Los hombres somos así. No hablamos mucho, pero queremos harto. Nos cuesta, pero cuando nos comprometemos, nos comprometemos. Hannahs, sean más vivitas. Pregunten más. Quiérannos más.

- Finalmente, Girls es la raja. A pesar de haberla odiado en mi primer intento de verla, la terminé amando. Terminó la primera temporada y ahora espero ansioso la segunda. Vuelvan, cabras, las voy a extrañar.

Y así, señores y señoritas, termina mi viaje de diez capítulos por el mundo de Girls. Búsquenla, véanla. Está por todo el Internet y, se supone, HBO pretende estrenarla en julio (ya daremos más detalles al respecto).

Director de Walabi.cl. 25 años. Undecover panda. Escribo y hablo harto. A veces, más de lo que debería. Cualquier cosa, me puedes encontrar en Twitter o escribirme a diego[at]walabi.cl

  • Romi C

    A mi me encanta la serie, pero de verdad, no soporto el personaje de Hannah! Es demasiado, le gritaba a la pantalla por culpa de su aweonaje en multiples ocasiones :c! Y si, shosh es la mejooooor <3 !

  • Juan Cataldo

    Shoshanna después de la fiesta quedó como la gran soberana de la serie, punto.

  • Javi

    Oh me gustó caleta tu post, he leído otros y realmente son bastante, igual amo girls, aunque el último capítulo la parte de jessa me sigue dando vueltas, como que no viene ni va mucho, saludos!