Dylan Farrow, Woody Allen y todo lo que eso implica

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Escrito por: Paulina Gallardo

La noticia de que Dylan Farrow rompió su silencio de más de 20 años y escribió una carta pública a The New Tork Times donde admite que su, en esa época, padrastro, Woody Allen, abusó sexualmente de ella ya no es una novedad. Que Allen respondió a través de su agente que encontraba el artículo “falso y vergonzoso” tampoco. La historia en sí ha dado vuelta por las redes sociales durante los últimos días, con quienes apoyan al cineasta y quienes están en su contra. Al igual que la fanaticada, Hollywood está dividido.

El asunto es ese. El público se enfrenta a la difícil decisión de elegir entre valorar la carrera artística de Allen –muy buena por lo demás- o aliarse con Mia Farrow y sus hijos. Un escándalo que comenzó en 1993 y el día de hoy vuelve a la palestra.

Pero esto, realmente, parte unas semanas antes. El 16 de enero, cuando en los Golden Globes se le dio un premio honorífico a Allen por su trayectoria artística. Su ex mujer, Mia Farrow, y el único hijo biológico de la pareja, Ronan Farrow, reaccionaron por Twitter ante el homenaje a Allen.

Ella escribió “es la hora de coger un helado y cambiar a Girls”, mientras que su hijo lanzó un golpe más directo: “Me he perdido el tributo a Woody Allen. ¿Han puesto antes o después de Annie Hall la parte en la que una mujer confesó públicamente que había abusado de ella a los 7 años?”, aludiendo al escándalo que hace más de 20 años se vio involucrada la familia cuando Mia Farrow descubrió que Allen, su pareja en esos momentos, y su hija adoptiva Soon Yi Previn, mantenían una relación sentimental. Pero no sólo eso, además Farrow acusó al cineasta de abusar de su hija menor de la actriz. Pero el cargo fue desestimado por falta de pruebas.

Las reacciones en Hollywood no se hicieron esperar. Robert B. Weiden, quien hiciera un documental el año 2012 sobre Woody Allen, inmediatamente “corrió” a defender a su colega. El 27 de enero publicó un artículo en The Daily Beast, el 27 de enero, donde enumera las “diez equivocaciones más comunes” a la hora de hablar del tema.  De estas se desprenden, entre otras que:

  • Allen no abusó de Dylan.
  • Ellos no eran sus hijos adoptivos.
  • Apenas tenía contacto con los niños.
  • Su relación con Soon Yi Previn siempre ha estado en el marco de lo legal (ella era mayor de edad cuando comenzó y no su hija realmente).

Esto no evitó que Dylan, de ahora 28 años, escribiera los abusos en su carta con lujo y detalles, que resultan casi macabros: “Cuando yo tenía siete años, Woody Allen me cogió de la mano y me llevó a un ático sombrío, casi un armario, que había en la segunda planta de nuestra casa. Me dijo que me tumbara boca abajo y jugara con el tren eléctrico de mi hermano. Y entonces me agredió sexualmente. No dejó de hablar mientras tanto, de susurrar que era una buena niña y que aquello era un secreto entre los dos, de prometer que íbamos a ir a París y yo iba a ser una estrella en sus películas”, dice.

Además, increpa directamente a los actores que han trabajado con Allen. “¿Qué pasaría si hubiera sido tu hija, Cate Blanchett? ¿Louis CK? ¿Alec Baldwin? ¿Y si hubieses sido tú, Emma Stone? ¿O tú, Scarlett Johansson?”. Y por último acusa a Allen de ser un “testimonio viviente” del modo en que la sociedad falla a la gente que sobrevive a asaltos sexuales y abusos.

Ante esto, la actriz Cate Blanchett, nominada al Oscar por su participación en Blue Jasmine, respondió: “Es obvio que la familia (Farrow) ha vivido una situación muy dolorosa y prolongada, espero que encuentren finalmente una solución y algo de paz”. Por su parte, la directora y actriz de Girls Lena Dunham aseguró que considera que la carta de Dylan Farrow es “valiente, potente y generosa”.

Pero más allá de todo eso la pregunta que se instala es ¿afectará esto de alguna manera la posición en los Oscar de Blue Jasmine? Hasta ahora eso es un misterio ya que, además de la escueta respuesta de Cate Blanchett, los demás relacionados al trabajo de Allen brillan por su ausencia. ¿Qué pesará más, la moral o la calidad cinematográfica? y, por último, ¿una cosa debería influenciar a la otra? Hay que esperar hasta el 2 de marzo para saber.

Mientras tanto, Dylan Farrow dice que aún le resulta difícil mirar trenes de juguete. Escalofriante.

Hola, si sale que este post está escrito por Walabi, quiere decir que lo escribió un colaborador, fue un post colectivo o el mundo está a punto de acabarse. ¿Quieres escribir con nosotros? [email protected]