Review: Fed Up (2014)

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La gran gracia de los documentales es que nos hagan recapacitar un poco acerca del mundo en el que estamos, acerca de la vida que estamos viviendo y, en general, de lo que está pasando a nuestro alrededor, muchas veces sin darnos cuenta.

Fed Up se va al lado de la comida, específicamente al lobby que hacen las grandes industrias de alimentos y cómo, de una forma u otra y aunque suene idiota, la comida es la que está haciendo que engordemos; no nosotros, no nuestras decisiones: lo que está en las góndolas.

De entrada, el documental habla acerca de cómo los índices de obesidad han subido alarmantemente durante los últimos 30 años y cómo esto no había pasado nunca en la historia. Preocupante.

Pero, y aquí es donde Fed Up le da un pequeño giro a todo el rollo de los alimentos, plantea la interrogante de si, efectivamente, es tan sencillo como “comer menos y ejercitarse más”. ¿Eso hace a una nación sana? ¿Solamente eso? ¿En qué influyen las legislaciones y los lobistas en todo lo que nos metemos a la boca?

La respuesta, obviamente, es super sencilla: azúcar. Según este documental, el azúcar agregada a los alimentos es la que está matando a los gringos (sí, el documental habla más acerca de la vida gringa, obvio), el azúcar y su uso. Por ejemplo, se deja claro en esta pieza que los colegios se niegan a dejar de tener tratos con Pepsi o Coca-Cola, que el presupuesto bajó para los almuerzos de casino y es más fácil tener un contrato con Pizza Hut o McDonald’s.

Por otro lado, se deja en evidencia todo el lobby que llevan a cabo las grandes empresas y cómo, por ejemplo, estudios que buscan dejar claro que las bebidas gaseosas contribuyen a que los niños suban el índice de obesidad, son financiados por empresas como Coca-Cola.

Al final, la discusión es tan eterna como los pasillos de un supermercado y así de diversa y compleja. No hay a quién echarle la culpa y siempre se buscará un culpable, que, dependiendo de la visión, será el “comedor” o el estado. Es más complicado de lo que parece.

Finalmente, la tesis y solución de este documental apunta a que tenemos que legislar en los envases: incluir la cantidad de azúcar que se está comiendo, dejar claro que lo que se está comiendo, quizás, tenga 10 calorías menos, pero estas fueron suplicados por el doble de azúcar.

Con suerte, los entrevistados en Fed Up, esperan que la comida chatarra y alta en azúcar se demonice del mismo modo en que fueron demonizados los cigarros luego de una gran campaña, donde dejaron de verse como un agregado cool a la vida. Es cosa de tiempo, según dicen. Yo no sé. Eso sí, pretendo tomarle un poquito de distancia a el azúcar. Soy muy influenciable.

Director de Walabi.cl. 27 años. Escribo y hablo harto. A veces, más de lo que debería. Para cualquier cosa, puedes encontrarme en Twitter o escribirme a diego[at]walabi.cl