Review: Me and Earl and the Dying Girl (2015)

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La amistad es un sentimiento que cuesta dejar pasar y lo más lindo es que a veces no se puede controlar. Cuesta pensar en cómo puede comenzar, pero muchas veces es solo cosa de azar.

En Me and Earl and the Dying Girl la amistad es el complemente perfecto, el arma idónea para acabar con un dolor tan tremendo, que a ratos se hace insostenible y que muchas veces es difícil dejar atrás.

Greg (Thomas Mannes un chico tranquilo, va al colegio, tiene un amigo, Earl (RJ Cyler), e inventó un perfecto sistema para pasar inadvertido; para que las tribus urbanas no lo molesten, para que ningún bully lo aceche y para que sus existencia pase lo más desapercibida posible.

Un día, sus padres, raros seres, le dicen que una chica de su colegio tiene leucemia y sería lindo que él la fuera a ver, para conversar, para pasar el rato, para hacer “cosas que hacen los jóvenes”. Greg no entiende, se cuestiona, pero termina, finalmente, yendo a ver a Rachel (Olivia Cooke). Sí, ella es “the dying girl”.

La cinta es un viaje tan tranquilo como certero a través de una enfermedad tan terrible como la leucemia. De a poco, Greg comienza a afiatar lazos con Rachel y se convierten en amigos. Y es aquí donde finalmente nos damos cuenta que, de verdad, la amistad es el arma perfecta, pues ampara, protege y no olvida.

Greg de a poco, y luego de haber sido obligado, comienza a sentir que Rachel es una amiga, su mejor amiga y el camino se torna complejo y tormentoso cuando luego de un par de meses, la enfermedad de ella comienza a empeorar. Quimioterapias, tratamientos, dolor. Esto y muchas cosas deben enfrentar como amigos, juntos.

Cuando las cosas ya comienzan a ir muy mal, Greg y Earl reciben la idea de hacer algo especial por Rachel. Ellos hacen películas. O sea, no hacen películas, si no que las reproducen. Toman el título de alguna película famosa, le cambian una palabra y graban su propia versión casera y llena de masking tape.

De ahí nace la idea de hacer una película para Rachel. Una especia de canción de despedida, un documental con varias personas del colegio diciendo porqué ella es bacán e incluso tomas de su mamá hablando acerca de su infancia. ¿Una forma de decir adiós? Puede ser.

Me and Earl and the Dying Girl a pesar de parecer un drama tremendo y lleno de clichés, es una película ambiciosa y sencilla, que mezcla el humor y la edad. Es una comedia con un frío contexto. Una comedia que a pesar de su drama profundo, saca a relucir lo más importante: la amistad y cómo los lazos pueden formarse en la cotidianidad del caos y el miedo.

Una especie de The Fault in Our Stars, pero bien hecha. Más normal, más real, menos melosa, más de la mano del indie y menos de la mano del hype que produce la adaptación de un libro mundialmente reconocido. Una fábula de cáncer y amistad en clave Little Miss Sunshine.

Me and Earl and the Dying Girl es fácil una de mis películas favoritas del año.

 

Director de Walabi.cl. 27 años. Escribo y hablo harto. A veces, más de lo que debería. Para cualquier cosa, puedes encontrarme en Twitter o escribirme a diego[at]walabi.cl