Natalia Valdebenito y el mejor humor que ha visto el Festival de Viña

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Desde que soy chico, siempre me ha importado más el humor que los cantantes o bandas en el Festival de Viña. Tiene que ser porque crecí viendo a Dinamita Show y porque, a pesar de ser niño, aluciné con esa rutina que hizo el Flaco y el Indio en 1996, donde se repitieron el plato y usaron ternos de colores.

Cada vez que se anuncia la parrilla humorística, mi corazón salta un poco. En parte porque me gusta la novedad y en parte por ese morbo terrible de saber quién va a ser el encargado de llevarse las pifias en la mochila cuando vuelva a su casa.

Este año, los escogidos fueron variados, desde Meruane hasta Natalia Valdebenito. Y en este última me quiero detener porque su presentación fue impecable, digna de aplaudir de pie.

A Natalia le tocó salir anoche luego de Alejandro Sanz, quien hizo un show bastante desafinado, pero con mucha emoción. Siempre después de un “gran artista”, la tarea del comediante es tratar de sobrevivir a esos primeros minutos de tensión, torcerle la mano al monstruo y demostrar talento. Suena sencillo, pero hemos visto en numerosas ocasiones que no es tan así.

Natalia anoche partió tímida, un poco nerviosa. Le costó entrar, como quien mete la punta del pie a la piscina para ver si está helada. De a poco fue metiendo el resto del cuerpo y al cabo de un par de minutos, con las primeras risas fuertes del público, la humorista estaba haciendo mortales invertidos con flip flap hacia atrás y viéndose más segura que nunca.

Y aquí le doy todo el mérito porque no es fácil. Caroe y González lograron rozar la superficialidad de la piscina, pero nunca se atrevieron finalmente. Nunca se mandaron un piquero, ni siquiera una bombita. Caroe hizo flexiones fuera del agua, saltó, calentó, preparó; pero nunca lo vi dentro. Con González me pasó parecido, aunque él, al menos, se atrevió a mirar la piscina y tirarle un par de hojas secas. Natalia Valdebenito fue la única que, con gracia y maestría, armó su propio trampolín y se zambulló como Michael Phelps tratando de ganar un oro.

La gran gracia de la rutina de Natalia recae en su ángel, carisma, talento y autenticidad. Cosas que, se dice, son básicas en alguien que está en el mundo del espectáculo, pero créanme que no es tan cierto. Porque una cosa es tener talento y otra cosa es ser profesional. Natalia Valdebenito no es una persona que se fía de su talento y deja el resto al azar, se nota que es una pro, que repasó su rutina, que armó cada chiste y cada historia y que, estoy seguro, incluso en los últimos días debe haber echado una última mirada al libreto para cambiarle una palabra que no le estaba causando gracia suficiente.

Y se nota. Se nota cuando alguien hace algo profesional. Se nota cuando alguien le pone y se preocupa. Porque no basta con tener talento y creerte bacán, como lo hace Caroe; no falta con apelar a tu ángel y sencillez; como lo hizo González; hay que saber juntarlo todo y el trabajo siempre paga. Natalia usó todas sus armas, las preparó de manera perfecta y todo fluyó como una sinfónica perfectamente en sincronía.

Además, Natalia deja en evidencia sus influencias. A ratos se le escuchaba un tono parecido al de “El Malo”, a ratos me recordaba las voces infantiles que ponía El Flaco en sus mejores años y en momentos me evocaba a Amy Schumer; pero es tan profesional que no se engolosina ni copia: homenajea. Sabe perfectamente cuál es la línea de la inspiración y la copia. Porque de que se copia, se copia, si no me creen busquen en Twitter a todos esos chistosos que le roban chistes y estilo a Demetri Martin y no se atreven a innovar.

Y sí, estoy hablando de su “técnica”, pero no dejemos de lado su contenido. Seca. Ídola. Lo que Viña necesitaba. Una bofetada a una televisión machista que ni siquiera se da cuenta cuándo es machista y cuando le están apuntando las tetas a una mina solo por el afán de mostrar algo. Una televisión que no se da cuenta de la diferencia. Una tele que, de verdad, parece que necesita que se lo expliquen en cetáceo.

Natalia Valdebenito es lo que Viña necesitaba en este momento, es justo lo que la Quinta estaba pidiendo y justo lo que los machistas recalcitrantes estaban deseando que no pasara. Natalia Valdebenito es, quizás, la mejor comediante que se ha parado en el Festival de Viña y no estoy exagerando.

PS: Y yo sé, es super fome que ponga el link para que vean la presentación y si Natalia llega a leer esto y me odia, le pido disculpas, pero todo el mundo necesita verlo.

Director de Walabi.cl. 27 años. Escribo y hablo harto. A veces, más de lo que debería. Para cualquier cosa, puedes encontrarme en Twitter o escribirme a diego[at]walabi.cl

  • Carola

    No podría dejar de reconocer el ritmo y la armonía de tu comentario sobre Valdebenito, no obstante no podría estar menos de acuerdo con su contenido. No logro entender porqué después de una rutina predecible y armada forzosamente la gente ha enloquecido. Ella dio exactamente lo que era esperable de una comediante(?) inspirada por historias de bar de muchas mujeres a quienes les ha tocado bailar con la fea, un relato elemental, escatológico y burdo que apela a lugares comunes ampliamente explorados ya por el stand up comedy femenino de este país y que podía sorprendernos hace unos 5 años atrás pero no hoy, sin mencionar el empleo del inagotable recurso de presentar a los hombres como criaturas acerebradas. Nada, nada en su rutina me pareció digno de una muesca, no entendí tampoco su necesidad de ponerse al día con la contingencia a través de un par de líneas sobre política, en fin…. no vi a Caroe, no vi a González, me tiene un poco chata este tipo de humor y Natalia Valdebenito parece que dio al público justo lo que este estaba esperando….

    • Javieda

      Estoy de acuerdo en que no es para tanto, pero si tuviera que vivir solo con tele abierta, creo que habría explotado como el resto xD

      Igual ella hizo que un par de machistas que conozco empezaran a plantearse cosas, y por eso la amé infinitamente.

  • Constance Clarke

    Memosioné <3

  • ANTIEMO

    Por columnas como esta es que entro a esta página solamente para ver si han lanzado algún trailer de vez en cuando… Saludos!

    PD:
    1.- Edo Caroe
    2.- Locos del Humor
    3.- Rodrigo Gonzalez
    4.- Natalia Valdebenito

    Lamentablemente y con lo buen comediante que lo encuentro, Pedro Ruminot no entra ni al último lugar por esta vez.

    PD2: Concuerdo con Carola en algunos puntos, principalmente (y conceptualmente hablando) en que el Machismo no se combate con Feminismo. Para meterse en tantos ámbitos te recomiendo informarte en estos primero.

  • Javieda

    Ningún humorista me mató de la risa, probablemente porque los escuché en las mañanas siguientes en mi pega, mirando documentos “serios”, pero igual me gustó ella. Aciertas plenamente en la analogía la piscina, te hago un queque por decir lo que no sabía cómo expresar.

    Lo que sí me llamó la atención fue la reacción que provocó: trabajo con gente de mi edad (26-29 años), profesionales, pero TERRIBLEMENTE machistas, y uno en especial no entiende que no me de risa cuando habla de cómo su polola tiene que correr cuando él tiene hambre por ejemplo,porque tienn la misma pega pero “él está más cansado, papá mono”. En fin, este gallo se rió tanto con “los chistes de mina” que, si bien aún no entiende el feminismo, empezó a dudar un poco de lo sano de su relación… No se le había ocurrido que su polola pudiera tener algún problema para cagar, o que podía molestarle el de tener la misma pega y un sueldo mucho menor. No se murió, pero se lo planteó.

    Por haber generado ese tipo de auto examen en este gallo, y quizás en cuantos más, se ganó mi admiración. No cambia paradigmas, pero remueve cosas.